Cuarentena de padres que no viven con sus hijos

Luego de varias semanas que han parecido siglos, los padres que no viven con sus hijos hemos atravesado la cuarentena desde diferentes trincheras. Y es un tema del que debemos hablar abiertamente ya que entre el instinto protector que busca cuidar a nuestros hijos y no exponerlos a un contagio, y el amor que nos hace extrañarlos y buscar las maneras de verlos a como de lugar; existen muchos factores que afectan la estabilidad emocional de un padre.

Y sí, estamos claros en que existen distintas realidades entorno a los tipos de padres que existen.

Como el padre amoroso que aún separado de sus hijos siempre ha estado presente y que por la pandemia ha decidido no arriesgarlos y solo mantener contacto telefónico o video llamadas, o el padre que busca insistentemente las formas de poder verlos pero no logra un acuerdo con su madre, o quién por trabajar en un sector estratégico por la crisis ha tenido que mudarse a otra vivienda o ciudad para cumplir sus labores, ó incluso aquellos padres que no son tan cercanos a sus hijos por diversas razones.

He conversado y evidenciado casos en todas las posturas que se puedan imaginar. Y me he encontrado con un factor común: los padres efectivamente aman a sus hijos y mientras algunos tienen la fortuna de poder mantener las visitas con regularidad, existen muchos otros padres que no pueden hacerlo, sea porque viven en otra ciudad y no pueden trasladarse libremente por las restricciones de movilidad, o porque en sus trabajos sus horarios no le permiten, o cualquier razón de fuerza mayor que les impida mantener el régimen de visitas impuesto.

Los casos más notables para rescatar se dan cuando pese a la pandemia ó a las diferencias entre papá y mamá, se logra sobre poner el bien mayor que es el bienestar de los hijos y se logran acuerdos que permitan mantener el vínculo afectivo con el padre. Sea por un contacto continuo por medios digitales evitando o minimizando el contacto físico para reducir el riesgo de contagio de coronavirus, o ya sea por planes de visita más flexibles.

¨Esto es sin duda un símbolo de admiración.¨

Y aunque para los padres que no viven con sus hijos sea complejo llegar a lograr estos acuerdos, hay una lección muy importante que todos los padres y madres debemos aprender.

La comunicación con la madre de nuestros hijos deben ser cuidada y valorada en función del bienestar de nuestros pequeños.

Soy un precursor de garantizar la seguridad y salud física y mental de los hijos y ante esto debemos ser conscientes que está únicamente en las manos de los padres/madres el velar por los derechos de los niños y para que esto suceda, el respeto y la comunicación deben mantenerse por encima de cualquier diferencia

¿CÓMO VIVO MI CUARENTENA?

Afortunadamente previo a la pandemia decidimos con la madre de mi hijo que mientras se pueda, ellos vivirían cerca de mi casa con el fin de mantener el vínculo que tengo con mi hijo y que pueda ser parte activa de su crianza. Más aún en un escenario en el que yo me quedé sin trabajo a finales del año pasado y opté por darme un respiro para enfocarme en disfrutar del tiempo de crianza de mi hijo en sus primeros años de vida.

Claro, cuando llegó la pandemia la cercanía entre nuestras casas, mi «tiempo libre» al no tener un trabajo estable y el trabajo fijo de su madre que requería que ella trabaje en modalidad home office en horario normal ayudó para que yo pueda compartir mucho más tiempo con mi hijo incluso superando los días que mútuamente acordamos con su madre para mis visitas.

Esto ha sido una situación sui-generis que ha permitido una conexión mucho más profunda y cercana con mi pequeño. Y no la cambio por nada.

Sin duda no lo hubiese podido lograr sin haber enfocado la comunicación con su madre hacia el bienestar de mi hijo, dejando de lado nuestras diferencias (que vaya son muchas, pero en esta circunstancia eran menos relevantes).

Así que para todos los padres solteros y casados: mantengan el respeto y la comunicación con las madres de sus hijos enfocados en preservar el bienestar psicológico y emocional de sus pequeños.

¿Por qué llamarlo PAPA A BORDO?

¿Por qué llamarlo PAPA A BORDO?

Normalmente, y en las culturas latinas quizás es más común, que las madres sean las responsables de criar a los hijos mientras papá sale a trabajar. O en los casos donde no existe un papá presente, las madres suelen ser quienes se quedan con la custodia de los hijos.

Sin duda cada uno de nosotros tuvimos una experiencia de crianza muy diferente. Quizás nuestra madre fue quien nos crió mientras papá salía a trabajar de sol a sol y ni siquiera lo veíamos durante el día. O quizás muchos se criaron sin un padre a lado, o una madre o ambos.

Ante esto, y bajo mi experiencia tanto de hijo como futuro padre, venía con una idea muy marcada de que no me gustaría replicar en mi hijo la historia/relación que tuve con mi padre.

Y aunque a muchos hombres se nos pasa por la cabeza en algún momento de nuestras vidas el famoso ¨no voy a ser como mi papá con mis hijos” se requiere de mucha paz mental, salud emocional y sobre todo fuerzas para lograrlo. Lo digo, porque naturalmente tendemos a replicar muchos de los patrones que vivimos en nuestra infancia o adolescencia porque fuimos criados bajo esos parámetros. A veces los replicamos consciente pero mal mayoría inconscientemente.

Entonces con este contexto, cuando descubrí que sería padre me dispuse a prepararme tanto mental como emocionalmente para lograr mi objetivo: darle a mi hijo todo lo que yo no pude tener. Y no hablo de cosas materiales, sino poder ser para él y estar para él.

Esta parte es una de las más emocionantes en mi vida ya que para muchos padres es muy fácil cumplir con apoyar a mamá en casa los fines de semana, o pasar la pensión de alimentos o incluso desaparecer de la vida de sus hijos. Pero lo realmente duro es trabajar en uno mismo para ser un ejemplo de vida para tu hijo. Con tus errores y falencias, con tus malas decisiones y lecciones no aprendidas pero sobre todo con todo el amor puro e incondicional que un padre puede transmitir a sus hijos.

Y ahí fue cuando me prometí a mí mismo que sería el mejor hombre y padre que pueda ser. Que trabajaría en mis conflictos personales, en mis trastornos alimenticios, en mis pasados nos resueltos, mi ansiedad, mis ganas de fumar, entre otros aspectos. Y todo para lograr ser una mejor versión de mí y ser un buen padre. A la final, era lo mínimo que podía hacer por mi hijo.

A la larga, un hijo no debe cargar con las culpas de los padres y mucho menos de historias y vidas pasadas.

Creanme, ser el ejemplo de una persona que siempre regresará a ver tus pasos y tus acciones es la sensación más real que existe en la vida. Es el amor puro traducido en una mirada de orgullo, en un abrazo de contención o en una palabra de aliento. Por nada del mundo me lo iba a perder. Por nada en el mundo podría vivir con la idea de tener un hijo y no verlo, no saber de él, no hacerlo dormir, no estar en sus primeros pasos, su primer día en la escuela o su primera ida al hospital.

Si eres un padre o vas a serlo pronto, espero que este, ó todos ó alguno de mis posts puedan tocar alguna pequeña fibra dentro de tí y proponerte ser mas cercano a tu hijo/a. Realmente no importan las condiciones en las que tu relación con su madre se desarrollen. El siempre será tu hijo y tú siempre su padre.

¿Por qué escribir un blog para papás solteros?

¿Por qué escribir un blog para papás solteros?

Cuando uno emprende un nuevo proyecto, etapa o viaje normalmente busca guía entre quienes han transitado el mismo camino previamente.

Ser papá no es la excepción. Y cuando me enteré que sería papá sin duda busqué toda la información posible para que pueda guiarme en esta nueva etapa de mi vida.

 

Pero había algo que no estaba calculado para este papá.

Parece que no hay suficiente espacio en la conversación digital para padres solteros que quieren ejercer activamente su paternidad y que buscan información en la web. 

No me mal interpreten, existen blogs de padres compartiendo sus experiencias pero la gran mayoría desde la perspectiva del núcleo familiar entre papá y mamá. Y claro, no es tan “natural” encontrar experiencias de padres solteros que quieran compartir sus aventuras paternales. Normalmente encuentras la perspectiva de mamá. 

Y hay blogs geniales y super inspiradores pero creo que muchos padres solteros se sienten poco identificados con las perspectiva de mamá y no por alguna postura sexista o machista, sino porque siempre es bueno reconocerte en otro padre que anda en las mismas que tú. 

¿Y como arranco todo?

Esto me motivó a crear este blog, y compartir mi experiencia de padre soltero desde mis ojos. Y sí, siempre existirán dos versiones de la historia y precisamente en la vida de un hij@ suele estar la versión de mamá y papá.

Pero en este blog, encontrarán una historia desde la perspectiva de un padre que decidió junto con su ex, criar a su hijo separados.

De las decisiones más difíciles que he tomado en mi vida y que ha sido la mejor en pro de la calidad de vida de Joaquín.

Y aunque muchos dirán (y vaya que fueron muchos los que me dijeron) que está mal criar a un niño con un hogar «roto», afortunadamente muchos como yo pensamos que es mucho más sano criar a un niño desde dos hogares estables y no desde uno disfuncional.

Es por esto que los invito a todos (no solo a padres solteros)  a repasar conmigo esta mágica experiencia de ser padre soltero, a involucrarse en la vida de sus hijos desde todas las aristas y a encontrar inspiración para no dejar que nada ni nadie se interponga en su rol de padres.