Este es un tema que difiere muchísimo entre familia y familia ya que existen diferentes factores a considerar: ¿es necesaria una guardería? ¿alguno de los padres puede cuidarlo?, ¿hay dinero para hacerlo?, ¿los abuelos pueden/quieren ayudar?

Desde el embarazo era una situación que nos preocupaba muchísimo y decidimos analizarla con tiempo y calma para tomar la mejor decisión.

Es un tema complejo ya que aborda diferentes aristas, como su estimulación, su cuidado y, sobre todo, su seguridad.

Hay un contexto importante, su madre y yo teníamos un trabajo a tiempo completo y decidimos no dejarlo. También pasamos mucho tiempo analizando opciones de guardería que nos den confianza y tranquilidad.

Adicionalmente a eso, teníamos un poco de margen para escoger la mejor opción debido a que en nuestro país la legislación laboral permite tener 3 meses de licencia por maternidad para las madres y luego 9 meses de licencia por lactancia donde pueden trabajar una jornada parcial en el día.

Yo siempre fui muy pro de la estimulación temprana, pero también consideraba que entre más tiempo su madre pueda pasar con mi hijo a tiempo completo era lo mejor para él.

Así que luego de muchas conversaciones, opciones y propuestas, decidimos que luego de sus 3 primeros meses de maternidad y 2 meses de licencia sin sueldo en el trabajo de su madre, mi hijo empezaría a ir a la guardería.

Consideramos que con 5 meses era una edad óptima para que arranque esa etapa de su vida.

Afortunadamente encontramos un centro de desarrollo infantil por varias referencias de amigos míos y que contaba con un sistema de cámaras de seguridad para vigilarlo en tiempo real todo el día y eso nos dio mucha seguridad. Aunque también mucha ansiedad al principio.

En resumen, sabíamos que estábamos haciendo lo mejor para él. Lograr que una guardería nos apoye en su desarrollo inicial, cercana a su casa y con un equipo de trabajo profesional, capacitado y muy responsable hizo que la decisión se facilite.

Claro que fue duro pero estamos seguros que fue mucho más difícil para su madre y para mí que para mi hijo. El disfrutó mucho y su adaptación fue súper buena desde los primeros días.

En próximos posts les contaré cómo funcionaba esta dinámica, cómo compartíamos los horarios de trabajo con la guardería y cómo logramos superar los primeros meses en la guarde.

Share This